Cómo empezar en The Old World en 2026: guía para nuevos jugadores

Hay juegos que regresan por nostalgia y otros que regresan porque todavía tenían algo que decir. Warhammer: The Old World pertenece claramente al segundo grupo.
Durante años muchos jugadores pensaron que las grandes batallas de fantasía con regimientos alineados, cargas de caballería y ejércitos enormes habían quedado atrás. Sin embargo, el interés por este universo nunca desapareció realmente: veteranos que conservaron sus miniaturas, nuevos jugadores llegados desde videojuegos como Total War y una comunidad que mantuvo vivo el espíritu del juego jugando a ediciones antiguas, hicieron que el regreso tuviera un terreno preparado.
En 2026, entrar en The Old World es más sencillo que nunca, pero también puede resultar abrumador. Hay muchas facciones, nuevas cajas y diferentes formas de jugar. La buena noticia es que no necesitas construir un ejército de 2000 puntos desde el primer día, solo necesitas saber dónde empezar.
The Old World: un regreso con identidad propia
Warhammer: The Old World recupera la esencia de las antiguas batallas de fantasía: bloques de tropas, maniobras tácticas, cargas decisivas y ejércitos donde cada movimiento importa.
A diferencia de otros sistemas modernos más centrados en unidades y sinergias, aquí la posición del ejército completo tiene un peso enorme. Una mala decisión puede provocar que una unidad quede expuesta debilitando el frente y provocando una reacción en cadena devastadora.
Por eso, muchos jugadores descubren que The Old World recompensa la paciencia, la estrategia y la planificación más que la reacción rápida.

El primer paso: piensa en cómo quieres disfrutar del juego
Antes de lanzarte a por el ejército más roto o buscar la facción ganadora, merece la pena dar un paso atrás y plantearte: ¿qué experiencia esperas vivir en The Old World?
No todos los jugadores llegan al hobby buscando lo mismo. Algunos disfrutan principalmente del coleccionismo y la pintura, otros quieren crear grandes historias en la mesa y otros buscan la satisfacción en diseñar listas que funcionen como una máquina bien engrasada.
Saber qué tipo de jugador eres hará que elegir ejército sea mucho más sencillo.
1. Si lo tuyo es coleccionar y pintar
Si la parte que más te atrae es tener un ejército espectacular en la estantería, montar miniaturas y disfrutar del proceso creativo, la elección es clara: busca una facción que te enamore visualmente.
Vas a pasar muchas horas con esas miniaturas entre manos, así que la estética debe ser el factor principal. Da igual que un ejército sea muy potente o popular si sus miniaturas no te transmiten nada.
Un ejército que te encanta mirar será mucho más fácil de completar que uno elegido únicamente porque aparece en las listas más competitivas del momento.
2. Si quieres vivir grandes historias en la mesa
The Old World tiene un componente narrativo enorme. Las batallas entre reinos humanos, hordas de pielesverdes o ejércitos ancestrales tienen detrás décadas de trasfondo.
Si disfrutas creando campañas, imaginando personajes y contando historias después de cada partida, prioriza una facción cuyo trasfondo conecte contigo.
Quizá no sea el ejército más eficiente a nivel de reglas, pero será aquel con el que cada victoria tenga más significado y cada derrota tenga una historia detrás.
3. Si lo importante para ti es cómo se juega
Aquí es donde conviene pensar un poco más antes de comprar.
Cada ejército tiene una identidad sobre la mesa y es importante que coincida con la experiencia que buscas.
Si disfrutas del combate cuerpo a cuerpo, seguramente no quieras invertir meses montando un ejército basado en disparo y control de distancia. Si prefieres pensar cada movimiento, controlar el campo de batalla y desgastar al rival, quizá una fuerza defensiva encaje mejor contigo.
A continuación os dejamos una guía rápida para conocer y entender la forma de jugar de cada facción:

La nueva caja básica: la mejor opción para tenerlo todo
La nueva caja básica Warhammer: The Old World Core Set se ha convertido tras su reciente salida en la mejor puerta de entrada al juego. Está diseñada específicamente para dos jugadores e incluye todo lo necesario para jugar las primeras partidas: reglamento actualizado, accesorios de juego y dos ejércitos completos listos para montar.
En su interior encontrarás 54 miniaturas, repartidas entre Guerreros del Caos y Gran Catai. Dos ejércitos muy diferentes entre sí, ideales para aprender distintos estilos de juego desde el primer momento.
Además, el reglamento incluido (en inglés) ya incorpora las últimas actualizaciones y preguntas frecuentes oficiales, junto con el contenido necesario para jugar partidas de Battle March (una variante de juego para partidas de pocos puntos).
Si tienes pensado empezar junto a un amigo o simplemente quieres disponer de dos fuerzas para enseñar el juego a otras personas, es difícil encontrar una opción más completa y con mejor relación entre contenido y precio.

Battle March: la nueva forma inteligente de empezar
Uno de los mayores cambios para nuevos jugadores en 2026 es Battle March.
Durante mucho tiempo, una barrera de entrada de The Old World era pensar que necesitabas un ejército completo de 2000 puntos. Battle March cambia esa idea.
Este formato está diseñado para partidas más pequeñas, con ejércitos aproximadamente entre 400 y 750 puntos, manteniendo la esencia táctica del juego pero con enfrentamientos más rápidos. Es una forma perfecta de aprender movimiento, cargas, magia y combate sin enfrentarte a una mesa llena de miniaturas.
Además, con expansiones como Battle March: General’s Companion, The Old World está apostando por estos enfrentamientos a menor escala, campañas narrativas y partidas donde pequeñas fuerzas toman protagonismo, ampliando esta forma de disfrutar del juego con nuevas reglas, escenarios y objetivos.

Las nuevas cajas Battle March
Las cajas Battle March llegan precisamente para solucionar uno de los problemas habituales de los nuevos jugadores: saber qué comprar.
En lugar de adquirir unidades sueltas sin una dirección clara o cajas con muchas unidades, estas cajas ofrecen fuerzas compactas pensadas para jugar partidas pequeñas directamente.
Entre las fuerzas anunciadas encontramos opciones como:
- Orcos y Goblins.
- Altos Elfos.
- Elfos Silvanos.
- Imperio.
- Hombres Bestia.
- Guerreros del Caos.
- Gran Catai.
Cada caja trae un ejército con personalidad propia y una fuerza jugable desde el principio sin necesidad de añadir o quitar nada. Para alguien que empieza desde cero, es probablemente una de las mejores noticias del año. Puedes montar, pintar y jugar sin sentir que tienes un proyecto infinito delante.

Cómo aprender a jugar sin saturarte
The Old World tiene bastante profundidad, pero no necesitas dominar todo desde el primer día.
Empieza con partidas pequeñas. Como ya hemos comentado, Battle March es ideal para esto, pero también puedes jugar partidas de 750 o 1000 puntos mientras aprendes.
Tus primeras partidas deberían centrarse en entender los principios básicos del juego. Te recomendamos hacerlo en este orden:
- Formaciones.
- Movimiento y pivotaje.
- Distancia, visión y medición entre miniaturas.
- Disparo.
- Cargas y combate.
- Magia.
Las victorias llegarán después.
¿Y el idioma? No debería frenarte
Actualmente, la totalidad de los libros y suplementos de Warhammer: The Old World se publican en inglés, algo que puede imponer a quienes no dominan el idioma. Sin embargo, la realidad es que no suele ser una barrera tan grande como parece, especialmente una vez conoces las reglas básicas del juego.
Además, la comunidad lleva años realizando un trabajo excelente traduciendo reglamentos, libros de ejército y material de consulta. Es relativamente sencillo encontrar estas traducciones en internet, lo que facilita mucho el acceso al juego mientras aprendes o si simplemente prefieres consultar las reglas en castellano.

Pintar tu ejército: una parte más de la aventura
No necesitas ser un experto para disfrutar de esta parte del hobby: lo importante es encontrar un enfoque que te motive y que te permita avanzar poco a poco.
Una opción sencilla es utilizar los esquemas de color oficiales de las distintas subfacciones. Muchas facciones cuentan con reinos, clanes o regiones con una identidad visual propia, lo que te permite crear un ejército coherente y, al mismo tiempo, conectar tus miniaturas con el trasfondo del mundo. Es una buena elección si quieres que tu ejército parezca sacado directamente de una batalla del Viejo Mundo.
Pero también puedes crear algo completamente tuyo. Cambiar los colores, inventar un reino perdido, una compañía de mercenarios o una fuerza con su propia historia puede ser una de las partes más gratificantes del hobby. Al final, el objetivo no es conseguir el ejército “perfecto”, sino uno que te haga ilusión sacar de la vitrina y poner sobre la mesa en cada partida.
Encontrar comunidad: la parte más importante
Un wargame no se disfruta igual jugando solo. Busca tiendas, clubes o grupos locales.
La comunidad de The Old World sigue creciendo y muchos jugadores veteranos están encantados de enseñar a nuevos generales.
Además, plataformas online y herramientas de creación de listas permiten practicar incluso cuando no puedes quedar físicamente.
Una primera partida con alguien que sabe enseñar puede valer más que leer cien páginas de reglas.

¿Y después? Cómo seguir ampliando tu ejército
Una vez hayas jugado tus primeras partidas y conozcas mejor cómo funciona tu ejército, llega la parte más emocionante: hacerlo crecer. La mejor forma de ampliar una colección en The Old World es hacerlo poco a poco, añadiendo unidades que complementen lo que ya tienes y que aporten nuevas posibilidades en mesa.
En lugar de comprar muchas miniaturas de golpe, piensa en qué necesita tu ejército. Quizá una unidad más resistente para proteger el centro del frente, una opción rápida para presionar los flancos o una pieza especial que cambie la forma de jugar tus partidas.
Luego está el innegable atractivo visual: esas minituras tan increíbles que quieres tener sí o sí en tu estantería, indepentientemente de su coste en puntos o sus reglas de juego.
Nuestra opinión
The Old World en 2026 se encuentra en un punto especialmente interesante.
No es un juego diseñado para quienes buscan partidas rápidas sin preparación, pero precisamente ahí está su encanto.
Es un sistema donde pintar un regimiento tiene significado, donde una carga de caballería puede decidir una batalla y donde cada unidad forma parte de una historia.
La llegada de Battle March es posiblemente una de las mejores decisiones para acercar el juego a nuevos jugadores. Reduce la barrera inicial y permite descubrir si realmente disfrutas del estilo de juego antes de invertir en un ejército enorme.
Nuestro consejo es sencillo: no tengas prisa.
Elige un ejército que te enamore, empieza pequeño y deja que tu ejército crezca contigo. Porque en The Old World, el camino hasta la batalla final forma parte de la aventura.


